Cosa interesante de la vida dijo la calaca
que pasas cada dia sin saber si habrá un mañana
te peleas a diario con tus seres que dices amar
y recuerda que te olvidan apenas te vas
añadió quejumbrosa la santa muerte.
De repente llego a la platica un señor recién llegado
era amado en vida y rechoncho de todos lados
llegaba con una sonrisa a la plática de las amigas
para corregirlas por creerse que de la vida que no tocaron sabian demasiado.
Estan en un error mis queridas anfitrionas,
nosotros las personas sí vivimos preocupados,
y posiblemente a veces lo esencial lo olvidamos,
pero amamos la vida en cada risa y en cada abrazo.
yo extraño desde aqui a mi familia
la comida y los cantos,
extraño el beso de buenos días de mi viejita querida,
así que ahora le mando a diario una mañana colorida,
puede ser que no pueda abarazar a mis hijos ni ser parte de las historias
pero desde aqui los cuido a diario y les mando mis memorias,
yo la vida la disfruté en cosas simples
un pan con chocolate me colmaba de alegría,
alimentar a las palomas me sacaba una sonrisa,
y las historias de mis vecinos me sacaban una que otra risa,
Más si mi día me llegó pronto no podría bien decirlo,
pues en mis años tuve mas dicha que un principito,
conocí el amor multiplicado por montón
de la mano de mi señora tuve aventuras para largo,
crecí a mis hijos y los ví crecer a los suyos,
cada uno diferente cada uno lleno de pasión,
de mis nietos entendí el valor del tiempo,
para mí valieron más los minutos que me dieron
a entender un poco lo que yo viví en mis tiempos
a horas sin sentido de quejas por dinero,
Dejé en la tierra a mi hija muy atenta que aún de lejos me alegra con sus cuentos muy coquetos
cuidando a mi viejita y haciendola sonreir,
como siempre logró feliz hacernos sentir,
desde aqui le he mandado angeles que la han de seguir.
Dejé a mis hijos que a diario deben aprender
que el amor existe aunque no se pueda ver,
les recuerdo desde aqui que un buen corazón no se debe de extinguir.
Pero mi querida calaca flaca y usted santa muerte
deben saber que hoy amanecí mas contento,
bajaré a mi casa a visitar a mi familia
y a comer los alimentos que disfruté en mis tiempos,
a darle un beso a mi viejita aunque ella no pueda verlo,
a abrazar a mi hija y a decirle que ya no llore
porque desde el cielo puedo ver eso,
tambien vine a acompañar a mis hijos en su camino
para que recuerden que mi ausencia no significa que deben olvidar
todo lo que en mis ultimos días me pidieron perdonar,
a saludar a mis nietos que como niños siempre ví
hasta que un día entendí que habían crecido y llevaban un poco de mí.
así que para mí sí es un felíz día de muertos
pues vuelvo a mi hogar a ver a mi familia que tanto pude amar
la vida se vuelve muy corta sin que haya tiempo de parar a pensar
pero si vives bien el tiempo que te den tendrás mucho que puedas contar.
No se lamenten por nosotros los vivos mis queridas amigas
lamenten ustedes no haber sentido toda nuestra alegría
porque ya sea unas horas, unos años o más de medio siglo,
cuando se tiene amor como el mío que feliz pude gozar
al irse uno no se entristece sino que se siente orgulloso de decir
que tuvo más de lo que pudo pedir.
Y así se fue el don señor, tomó un elevador y a su casa regresó,
por unas horas nadamás,
pero sabiendo firmemente que el amor que dejó nunca se va.
La santa muerte y la calaca muy apenadas se alejaron
tristes de no haber sabido lo que es el amor en verdad
asomandose en los hogares de los que tenían un altar
mirando y entendiendo que ni ellas alejando a las personas puedieron lograr
que las familias lograrán olvidar.