Llevo 4 horas estando en este lugar.
4 horas en las que no me he preocupado por el silencio, el ruido o la Luz.
Escucho un gallo a lo lejos y me pregunto cuánto tiempo más vas a dormir antes de darte cuenta que no estoy ni cerca de ti.
Cuánto tiempo más tardarás en darte cuenta que tus vagas respuesta, tu amiga intinerante, tus yo puedo con todo pero no contigo, me han cansado.
Y lo mejor, es que te darás cuenta que ni cerca de ti he dormido está noche.
No, no le hablé a ese fuertote. No lo necesito.
Si crees que me estabas perdiendo cuando nos viste besarnos es porque no querías aceptar que me estabas maltratando.
Él no significó nada.
Un buen beso, un toqueteo aquí y allá que no dejaron marca alguna más que la del puedes con más.
Pero no, pelea todo lo que quieras.
Culpame de “el que dirán”
Él estaba ahí. Él no me hizo sentir una tonta.
Sus palabras no fueron la gran cosa
El beso, hmm, posiblemente me hubiera llevado a más, pero tú sello no lo puedo quitar
No de mí.
No importa cuántos hubiera besado, tus manos en mi cintura se habian quedado grabado.
Me gustó el beso? Claro que sí.
Como te gustó verla bailar.
Solo unos meses atrás.
Y hoy entre vino, malas decisiones y tu adiós te lo puedo decir con certeza, amé su boca, su lengua y todo lo que pudo darme….
Solo que te imaginé a ti sin siquiera preguntarle…
Y tú sabes que a ella la buscaste…
Cuando a mí, ninguna boca me fue suficiente para dejarte ir
Cuando a mí, tu toque me hizo estremecer
Tú a ella, la buscaste en mí
Y lo peor
Mentiste
Y ahí, cuando pudiste elegir
No fue a mí.