Carta al hombre que amaba y que tuve que dejar ir.

Hola extraño

No pienso en muchas cosas en este momento. Todo se ha detenido. Todo está de cabeza, como si los segundos pasaran pero yo no los viviera, es como si todo se hubiese ido por completo.

Nunca pensé que te amaría de esta forma, que llegaría a desear años a tu lado y que mis planes serían los que estuvieran en tu camino, jamás pensé que podría llegar a amar a alguien tanto como he sentido a tu lado. Y déjame decirte que no es extremista, es realista cada palabra. No tienes idea de que he sentido cada uno de estos años a tu lado, he das dado felicidad, me has hecho sentir que los sueños pueden cumplirse, me has dado la confianza que me faltaba, me has hecho volverme loca de felicidad, me has hecho romper mis propias promesas, y es que eso lo he sabido desde hace mucho, pero me duele particularmente hoy.

Unas noches atrás, bastantes diría yo, desperté a tu lado y simplemente no había nada mas que sentir paz y amor a tu lado, hubo ese momento de ensueño, ese que sientes cuando sabes que lo tienes todo. ¿Cuántas veces no creímos que lo teníamos todo? Todo este tiempo lo dijimos, nos creímos superiores a otras parejas, creíamos que lo teníamos todo, que nada podría rompernos, pero un poco debajo de esa superficie estaba la verdad, una verdad tan fea como la  realidad que me rodea. Resentimientos, enojos, críticas, es lo que hemos guardado esperando que el otro cambie, que sea más lo que deseamos, porque en el fondo, aun con el amor, hemos siempre esperado que el otro cambie para en verdad tenerlo todo.

Y eso, eso lo entendí hace poco, lo entendí hoy.

Uno tiene derecho a tener miedo, todos tenemos derecho a sentir que algo no es para nosotros, todos tenemos derecho a sentir, pero, ¿Qué es lo que pasa cuando debes disculparte con el otro por sentir? ¿Por tener miedo? Y ahí lo supe, no podía estar ahí un segundo más, atrapada entre lo que esperas de mí y lo que soy, lo que siempre he sido y lo que deseas.

Te vi partir, y supe, llena de lágrimas que no había espacio para que volvieras, supe que por una vez, la puerta hacia el trabajo que yo no podría, yo no podría dejarte afuera.

Y es que te amo, cada palabra arde como si me quemara el propio fuego. Arde, duele, se queda ahí dejándome una sensación de que hay algo que se fue y que jamás se sentirá igual.

No será igual la feria sin ti, no será lo mismo pasar por aquella calle sin burlarnos de los colores, no será igual un atardecer rosa si no estás para que digamos lo bello que es, no será la misma vida sin tu presencia.

¿Cómo se supone que podemos olvidar lo que es parte de nosotros?

La cosa es que hoy, te dejo ir. Dejo ir ese amor que he tenido por ti porque me pesa, me pesa demasiado y no puedo seguir cargándolo. No puedo seguir siendo una piedra en el zapato ni un dolor de cabeza, simplemente todas las cosas que me hubiesen hecho volver antes se han ido, todos esos días, todos esos besos, todas esas promesas, perdidas por unas palabras.

Ms lagrimas se vuelven cada vez más amargas, cada minuto que pasa parece que saben lo que nos espera. Nos espera una vida sin ti, sin la persona que más hemos amado, sin la persona que nos ha visto crecer y mejorar, sin la persona que era la llama de felicidad constante.

Y te amo, pero es hora de decirte adiós. Es hora de dejar ir, de entender que dos piezas no entran cuando son a la fuerza, y que esperar que el otro cambie solo nos dejara con más secuelas, es hora de partir ahora que todavía hay solución, es momento de dejarte ir mi querido amor.

Y es que te deseo lo mejor, una vida llena de las aventuras que no disfrutabas a mi lado, de las canciones que me enojaban, de los chistes que dejaron de tener sentido.

Me pregunto en que momento paso todo, en que momento todo lo que amábamos del otro cambio y se volvió eso que nos separó.

Y no puedo seguir escribiendo porque sé que las lágrimas son las que hablan, y quería despedirme con el corazón.

Nos perdimos, ambos. En algún punto del camino, en algún punto todo se volvió neblina y fuimos más amigos que cualquier cosa, en algún momento supongo que sin darnos cuenta nos rendimos. Y mi amor, fue un gran viaje a tu lado, los paisajes llenos de besos y fotografías vergonzosas fueron un placer, las canciones que cantamos a todo pulmón a las 3 am serán siempre el testimonio de lo que más amé, tu siempre serás, el gran amor que por alguna razón tuve que dejar ir. Por mí y por ti, y porque mereces dejar de esperar, merecemos algo más, algo que no podemos darnos, pero te voy a extrañar, cada día, cada hora, cada vez que una de las tantas cosas que me hacen sentir tu presencia estén, te voy amar por siempre, en la lejanía, en la amistad, pero duele, duele tanto sentir que no puedo luchar por algo que me duele sentir, duele saber que no quiero pasar por ello de nuevo, duele porque sé, que al perderte, pierdo ese lado de mí que tanto amé, esa sonrisa eterna, esos ojos llenos de sueños, esos se van contigo, a cuidarte, a que sepas lo importante que eres y todo lo que puedes ser.

No puedo decir más que te amo. Y que esto me rompe en tantos pedazos que jamás recuperare, pero adiós, esta es la despedida de mi corazón, porque el miedo a no poder sentir me atormenta más que tu partida.

Hasta siempre.